La Mala Reputación en concierto… o de cómo ser emprendedor en Santander sin darse cabezazos contra la pared!.

               Georges Brassens resucitó anoche en la Sala Bokeh de Santander de la mano de L.M.R. – La Mala Reputación-.

               Para aquellos que desconozcáis la vida y milagros de Georges Brassens, decir que se trata de un cantante y poeta francés que durante la ocupación alemana de París militó en la resistencia francesa. La simplicidad de sus canciones contrasta con unos textos llenos de ironía, de alto contenido político y crítica social. Admirado por el resto de los autores e intérpretes europeos interesados por encontrar en la música un medio de comunicación de ideas, sus temas han sido objeto de versiones en múltiples ocasiones por artistas no sólo ligados al Folk o a la canción de autor, sino también al Rock, como el español Loquillo. Paco Ibáñez, Javier Krahe, Pi De La Serra y -a su modo- Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat o Joaquín Sabina mantienen claras influencias de Brassens en algunas de sus composiciones… Y a Santander todo esto llega envuelto por La Mala Reputación, banda dedicada en exclusiva a la obra de este interesante poeta libertario.

               …Y claro!, no podía ser menos. Su mismo nombre lo indica: “La Mala Reputación” y eso debió de ser lo que echó para tras a un público que no acudió a una cita en la Sala Bokeh que será muy difícil sino imposible de repetir en Santander, ya que está banda es de esas catalogadas como de “culto” -11 personas en un concierto hacen que el concierto sea un claro ejemplo de integración banda-música-público, pero un desastre para la organización de un evento en el que tanto esfuerzo (y ganas) se ha puesto-.

               En cierto modo esto es algo que ocurre con demasiada frecuencia en Santander, ciudad a la que podrían poner el apodo de “…la de los esfuerzos truncados”, ciudad en la cual la innovación se mira de reojo.

               Hablando de innovación, debemos de regresar a la Sala Bokeh y hablar del esfuerzo que realizan día a día Rosa y Laura para dar continuidad a un espacio tan alternativo como ambivalente en la calle del Sol.

               La Sala Bokeh, además de un excelente lugar de copas y encuentro entre amig@s, es una sala de conciertos, una sala de exposiciones artísticas, un estudio –gratuito- de fotografía, sala de visionado de cine alternativo en V.O.… y el único lugar en el mundo en donde los clientes pueden acudir con una araña introducida en su urna de cristal, con un grano de arena que anteriormente han procedido a adoptar, en donde puedes encontrar a dos mariquitas –o dos mariquitas vestidos de mariquitas- jugando al billar, un cliente haciendo pajaritas de papel y esperando a que cante unos versos… y todo esto lo TENEMOS EN SANTANDER!.

La mala reputación – Georges Brasens (parece escrito pensando en el Bokeh…)

En mi pueblo sin pretensión
Tengo mala reputación,
Haga lo que haga es igual
Todo lo consideran mal,
Yo no pienso pues hacer ningún daño
Queriendo vivir fuera del rebaño;(…)

Y aquí dejo un video de lo que anoche os habéis perdido en la Sala Bokeh.

 

 

               Por cierto el concierto lo catalogo de 11 sobre 10…

               P.d.- Las fotografías para este artículo han sido ejecutadas y cedidas por el fotógrafo Julio Rodríguez San José.

 

 

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