Aquellos maravillosos años…

               Nunca podré olvidarme de aquellos maravillosos años de viajes en Citroën Dyane 8 break, mi madre de pilotaje y estrujando las 4 velocidades como si el coche estuviese pintado con los colores racing de cinzano.

               Ni tampoco las escapadas a pescar en el seat 600 de Amado Cancelo en los que el pequeño utilitario parecía el más grande de los rancheras por todo lo que en él cabía.

               Por lo general eran viajes sin prisa, viajes de mirar por las ventanillas o de sacar la cabeza por ellas. Viajes en los que unos imanes arraigados al salpicadero te mostraban el recuerdo de cuantos eran familia. Viajes sin aíre acondicionado, sin mp3 y sin las comodidades del ahora. Y sin embargo todo resultaba fantástico… subirse al coche comenzaba con la aventura del “haber si hay suerte y arranca a la primera” y finalizaban con el «hemos llegado sin contratiempos y el motor un tanto recalentado»… Las carreteras eran como la piel de una serpiente, sinuosas y llenas de escamas. Al pasar por los pueblos se tocaba el claxon a conocidos y desconocidos, el límite de velocidad muchas veces quedaba aún más allá de las posibilidades del vehículo.

               Hoy todo ha cambiado. Subirse al coche puede pasar del placer al odio en una fracción de segundo, al igual que de la ilusión a la desgracia. Nos sobra técnica y comodidad a la vez que nos falta urbanidad y sociología.

               Hoy es operación salida/regreso de un verano más parecido a un otoño en esta cornisa cantábrica y envuelto en un atasco me he acordado de AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS… Por favor, tengan cuidado en la carretera, al final de su viaje seguro que alguien les está esperando.

coche  Seat 600

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2 respuestas a “Aquellos maravillosos años…”

  1. ya te digo ,que recuerdos yo tambien,cuando en un seat 127 nos lanzabamos de viaje,hasta un pueblo de burgos,donde vivian mis tios y primos,a valladolid..etc..pasar el puerto de los tornos era toda una odisea.pero yo me quedo con una cosa,eramos felices y hoy en dia tenemos de todo o mejor dicho DE TODO y se nos han olvidado muchas cosas,entre ellas la humilidad,ahora el jefe de la tirbu es el que mejor cohe tiene o mas acesorios lleva.

  2. Que recuerdos, tras leer tus palabras¡¡¡¡¡¡¡ Mira que he chupado viajes de esos, fijos ocho al año a Madrid, y desde luego la descripción es exacta y rememora nuestro peripli a través de los Tornos, La Bureba, etc. se disfrutaba de las vistas. Espero que el atasco no te haya hecho perder tu pluma. Sigue deleitandonos.

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